¿Qué es la depresión?


La Depresión

La depresión y los trastornos depresivos en general  interfieren con el funcionamiento cotidiano del ser humano. Ellos causan dolor y sufrimiento no sólo a quienes los padecen, sino también a sus seres queridos. Una depresión severa puede destruir tanto la vida de la persona que la padece como la de su familia.

La mayoría de las personas deprimidas no buscan tratamiento o ayuda. Aún cuando la gran mayoría (incluso quienes sufren de depresión severa) podrían recibir ayuda y sanidad. Creemos que la orientación espiritual en tu iglesia, el apoyo familiar, la ayuda de profesionales entendidos en el tema, la oración y la lectura bíblica son indispensables para una pronta recuperación; al igual que la motivación personal, el controlar las emociones y el ejercicio físico son de vital ayuda para un notable alivio inmediato de síntomas.

Desgraciadamente, muchas personas no creen o no saben que la depresión es una enfermedad tratable como cualquier otra y que existe la cura.

¿Qué es un trastorno depresivo?

El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta el organismo (el cerebro principalmente), el ánimo, y la manera de pensar. Afecta la forma en que una persona come y duerme. Afecta cómo uno se valora a sí mismo (auto-estima) y la forma en que piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual una persona sin asesoramiento puede liberarse a voluntad, pues carece de información, apoyo y herramientas para combatirle.

Las personas que padecen de un trastorno depresivo no pueden decir simplemente “ya basta, me voy a poner bien”, sino hay una base real de conocimiento, de fe, autoestima y disposición de parte de él. Sin asesoramiento profesional, los síntomas pueden durar semanas, meses e incluso años, sumergiendo a la persona en un mundo caótico, por lo cual muchos recurren a soluciones violentas, abuso de drogas, alcohol, fármacos y algunos al extremo de atentar contra su propia vida.

Tipos de depresión

Al igual que en otras enfermedades, existen varios tipos de trastornos relacionados con la depresión.

Los tres tipos más comunes son: depresión severa, la distimia y el trastorno bipolar. En cada uno de estos tres tipos, el número, la gravedad y la persistencia de los síntomas varían.

La depresión severa se manifiesta por una combinación de síntomas que interfieren con la capacidad para trabajar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras. Un episodio de depresión muy incapacitante puede ocurrir sólo una vez en la vida, pero por lo general ocurre varias veces en el curso de la vida.

La distimia, un tipo de depresión menos grave, incluye síntomas crónicos (a largo plazo) que no incapacitan tanto, pero sin embargo interfieren con el funcionamiento y el bienestar de la persona. Muchas personas con distimia también pueden padecer de episodios depresivos severos en algún momento de su vida.

Otro tipo de trastorno es el bipolar, llamado también enfermedad Maniaco-Depresiva. Éste no es tan frecuente como los otros trastornos depresivos. El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión). Los cambios de estado de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos, pero más a menudo son graduales. Cuando una persona está en la fase depresiva del ciclo, puede padecer de uno, de varios o de todos los síntomas del trastorno depresivo.

Cuando está en la fase maniaca, la persona puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía. La manía a menudo afecta la manera de pensar, el juicio y la manera de comportarse con relación a los otros. Puede llevar a que el paciente se meta en graves problemas y situaciones embarazosas.

Por ejemplo, en la fase maniaca la persona puede sentirse feliz o eufórica, tener proyectos grandiosos, tomar decisiones de negocios descabelladas, e involucrarse en aventuras o fantasías románticas. Si la manía se deja sin tratar puede empeorar y convertirse en un estado psicótico (el paciente pierde temporalmente la razón).

Causas de la depresión

Algunos tipos de depresión tienden a afectar miembros de la misma familia, por lo que muchos sugieren que se puede heredar una predisposición biológica. Al parecer, hay otros factores adicionales que contribuyen a que se desencadene la enfermedad: posiblemente tensiones en la vida, problemas de familia, trabajo o estudio. En algunas familias la depresión severa se presenta generación tras generación. Sin embargo, la depresión severa también puede afectar a personas que no tienen una historia familiar de depresión.

Sea hereditario o no, el trastorno depresivo severo está a menudo asociado
con cambios en las estructuras o funciones cerebrales según la medicina. Se cree que el ambiente en el que se desarrolla la persona, su educación, metas, logros y su percepción de la vida influyen en gran manera. Las personas con poca autoestima se perciben a sí mismas y perciben al mundo en forma pesimista. Las personas con poca autoestima y que se abruman fácilmente por el estrés están predispuestas a la depresión. No se sabe con certeza si esto representa una predisposición psicológica o una etapa temprana de la enfermedad.

¿De donde proviene ?

La depresión es una reacción “normal” del ser humano por decirlo así, es una reacción a ciertos factores emocionales que distorsionan el buen juicio, la autoestima y el humor del individuo. Nuestra persona necesita de un balance espiritual y corporal para mantenerse sano. Es muy difícil y muy poco probable para una persona mantener un cuerpo y una mente sana cuando en su vida solo existen los conflictos, rencores, odios, baja autoestima, recuerdos negativos, culpas, remordimientos, y sobretodo si no hay paz en su hogar y en su persona. La palabra paz, va más allá de la percepción humana, es un regalo de Dios.

Las enfermedades, especialmente las psicológicas son una manifestación del estado interno de la persona; el exceso de Estrés, culpa, odio, vicios, rencores, baja autoestima, malos pensamientos y toda esta carga que arrastramos a través de nuestra existencia es en muchos casos la razón de nuestra situación corporal; esto no es ninguna novedad y te lo podrá decir cualquier profesional que trate con conflictos emocionales en personas.Estas situaciones se vuelven más pesadas conforme pasa el tiempo y se cree que llega un momento en que nuestra persona interna colapsa y no tolera su carga y esta se manifiesta de forma física (Enfermedades cardiacas, diabetes, presión alta, úlceras, dolores crónicos, depresión, ansiedad, fobias, manías etc).

Otra causa común en los trastornos psicológicos es el trauma; ya sea algo que les impacto de niños o les afecta en la actualidad por ejemplo abusos sexuales, verbales, corporales, la muerte de algún ser querido o allegado etc., estos factores pueden llegar a generar una conducta auto-destructiva y violenta en las personas y es muy importante tratar estos factores en conjunto con la condición depresiva dado a que estos afectan en gran manera el desarrollo emocional del individuo especialmente en lo que se refiere a la autoestima y como ven el mundo.

Síntomas de la Depresión

No todas las personas que están en fases depresivas o maniacas padecen de todos o los mismos síntomas. Algunas padecen de unos pocos síntomas, otras tienen muchos. La gravedad de los síntomas varía según la persona y también puede variar con el tiempo.

También hay que recalcar que el hecho de que una persona padezca alguno de estos síntomas esporádicamente, no lo convierte necesariamente en una persona depresiva, pues muchos de estos síntomas pueden ser causados por muchos factores externos, situaciones especiales u otros como por enfermedades o medicamentos.

Los síntomas más comunes para reconocer indicios de depresión son:

1. Inquietud, Estado de ánimo triste, ansioso o “vacío” en forma persistente

2. Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.

3. Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba, incluyendo la actividad sexual.

4. Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.

5. Disminución de energía, fatiga, agotamiento

6. Pérdida de peso, apetito o ambos, o comer más de la cuenta y aumentar de peso.

7. Insomnio, trastornos de sueño y sus horarios

8. Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.

9. Síntomas físicos crónicos: dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores frecuentes.

10. Manía, Euforia anormal o excesiva.

11. Falta de juicio.

12. Irritabilidad

Consejos Útiles :

Los trastornos depresivos hacen que uno se sienta exhausto, inútil, desesperanzado y desamparado. Esas maneras negativas de pensar y sentirse hacen que las personas quieran darse por vencidas.

Es importante ser consciente de que las maneras negativas de ver las cosas son parte de la depresión. Estas son distorsiones que, por lo general, no se basan en circunstancias reales.

En nuestra opinión los pensamientos negativos disminuyen con consejería, terapia y tratamiento, más el problema desaparece entregando tus cargas a Dios y dejando que el tome control de tu vida.

Algunos consejos que puedes seguir mientras te recuperas de tu condición son los siguientes :

* Busca consejería bíblica y profesional, lee la biblia y haz oración a diario, esto fortalece no solo el espíritu, también fortalece la mente y ayuda aliviar cargas emocionales.
* Fijate metas realistas a lo largo de tu recuperación y fijate metas de Fe a lo largo de tu vida.
* Cumpla sus metas, establezca prioridades y haga lo que este en su poder hacer y tenga fe.
* Trate de estar acompañado y de hablar con alguna persona de confianza.
* Tome parte en actividades que le ayuden a sentirse mejor.
* Haga ejercicio liviano, vaya al cine, vaya a un juego deportivo, o participe en actividades recreativas, religiosas, sociales o de otro tipo. Todo eso puede ayudar.
* No espere que su estado de ánimo mejore de inmediato, sino gradualmente. Sentirse mejor toma tiempo.
* Es aconsejable que posponga decisiones o proyectos importantes hasta que su condición mejore. Antes de hacer cambios importantes en su vida y en su familia que merezcan una seria observación y cambios radicales, consulte con personas de confianza que lo conozcan bien y puedan ayudarle a tener una visión más objetiva de su situación.
* La gente rara vez sale de una depresión de un día para el otro. Pero se puede sentir un poco mejor cada día si así lo quiere usted.
* Recuerde!!!, Los patrones positivos de pensamiento eventualmente van a reemplazar los pensamientos negativos que son parte de la depresión. Los patrones negativos van a desaparecer tan pronto su depresión responda al tratamiento y consejería.
* Deje que sus familiares y amigos le ayuden, y no se avergüence de su situación, superela!!!
* Sonría hoy, mañana y siempre, pues existe un Dios y siempre habrá una solución para todo problema.

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