En esta vida solo existe un único problema

Escrito por el Jueves, 9 Septiembre, 2010 | 0 comments


Llega un punto en la vida de todo ser humano en el que se enfrenta con la realidad de que las adversidades, las enfermedades, los sufrimientos y conflictos son parte del ser humano y que cuando no es una cosa va a ser otra y que la única diferencia entre una persona y otra es la perspectiva, la madurez y el enfoque con el que enfrente su situación, sea enfermedad, sea financiera, sea familiar, sea espiritual, sea lo que sea indistintamente de donde seamos, que idioma hablemos, que edad tengamos el ser humano vive en un mundo complejo donde leyes naturales, físicas y espirituales interactúan con él, de ahí la lógica del que siempre exista algún conflicto.

Un solo problema

A pesar de todos los conflictos que presuntamente tenemos, la verdad es que el ser humano solo tiene un problema, nada más uno, el resto son complicaciones pasajeras y dificultades humanas que si bien es cierto son relevantes para nosotros en su momento al final de nuestros días resultarán siendo insignificantes y temporales pues en determinado momento pasarán y quedarán en el olvido.

El ÚNICO Y VERDADERO PROBLEMA QUE TIENE EL SER HUMANO ES DONDE VA A IR DESPUÉS DE SU MUERTE.

Lo importante para Dios

Existe un relato en la biblia donde el Señor Jesucristo es recibido en una casa donde vivían dos hermanas una se llamaba María y la otra Marta, mientras Él predicaba a la multitud que había en aquella casa María decidió escuchar el mensaje de salvación que Jesús traía y Marta se dedicó a atender a los presentes y a ocuparse de lo referente a la casa. Sin embargo Marta al rato al verse presionada con tanto oficio y tanta gente se molestó y recurrió a Jesús para poner quejas de su hermana y decirle que si no le era molesto a Él que ella estuviera tan ocupada atendiendo a la gente sola y que su hermana estaba lo más tranquila sentada escuchando el mensaje nada más. Lea a continuación lo que Jesús le contesto:

“Respondiendo el Señor, le dijo: Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.”(Lucas 10:40-42)

En este relato, Jesús no subestima lo que Marta hace, pues la atención que ella brindaba a la gente era buena y se le agradecía, pero para Jesús solo una cosa era necesaria en ese momento y era que los que estaban en aquella casa escucharan el mensaje que iba a cambiar sus vidas para siempre y María había captado eso pero Marta en sus afanes y conflictos no.

Es necesario que todo aquel que escucha la palabra de Dios se sensibilice a esta pues su tiempo se acorta, en este mundo muere tanto el viejo, como el joven, el sano como el enfermo, el rico como el pobre. Todo aquel que no haya resuelto el ÚNICO PROBLEMA que tiene el cual es donde irá a parar cuando muera está en una situación EXTREMADAMENTE PELIGROSA pues la única cosa NECESARIA en este mundo es nuestra relación con Dios antes de presentarnos ante él.

¿Que es para usted un problema?

Para nosotros quizás la salud es un problema, la renta es un problema, la rebeldía de los hijos es un problema, el(la) esposo(a) es un problema, su trabajo es un problema etc… Déjeme decírselo de la manera más directa y clara posible, si el Señor le llama hoy mismo y le dice “HASTA AQUÍ!!!” ¿Qué hay de todas esas cosas? ¿Qué importancia tienen? Todas estas cosas materiales son insignificantes cuando se ven enfrentadas con la muerte y con la eternidad y el ÚNICO PROBLEMA es donde vas a ir.

Las complicaciones de la vida tienen su tiempo y su intensidad, ninguna enfermedad dura para siempre, los hijos crecen y se van, la renta, la comida, el trabajo son cosas de la vida que se resuelven en su momento de una u otra forma, las relaciones de pareja tienen su solución para bien o para mal y la vida sigue su curso, la gente muere todos los días y el sol no deja de salir ni la luna deja de aparecer, sin embargo cada uno de nosotros deberá de dar cuentas ante Dios algún día y el único chance que tenemos de resolver esa situación es mientras estemos con vida.

Somos como un reloj

Nuestro cuerpo es como un reloj que hace tic tac todos los días, nadie sabe cuando dará su último sonido, pero que si sabemos que lo hará tarde o temprano sin embargo yo le aseguro que si usted está en Cristo, será el momento más glorioso de su vida. La gente a menudo le tiene miedo a la muerte y es porque no saben hacia donde van, hay una incertidumbre innata en el ser humano creyente o no que le hace temer su final, pero los que confiamos en el Señor y hemos creído en su palabra sabemos que hay una recompensa, que hay un lugar reservado para nosotros donde no hay enfermedad, no hay dolor, no hay tristeza, ni angustia donde viviremos por siempre bajo la protección del Señor sin necesidad alguna.

La biblia dice:

“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día (el fin).” (Lucas 21:34)

Si bien es cierto en este mundo tendremos aflicciones, debemos confiar por que Jesús ha vencido al mundo (Juan 16:33) y Él está de nuestro lado, así que todo aquello que llamamos problemas, no son más que pequeñas dificultades que con la ayuda del Señor tienen su momento y su solución.

Conclusión

Este no es un mensaje común que se predica a menudo, y la intención de este mensaje no es deproducir temor ni preocupación en realidad es al contrario, es un mensaje que llama a la liberación es un mensaje que nos llama a deshacernos del ÚNICO PROBLEMA que tenemos y de vivir la vida felices no dándole tanta importancia a los afanes de este mundo, puesto que nuestro mejor momento esta aun por venir y nuestra recompensa esta en los cielos y no acá.

Deje ese estrés, libérese de esa ansiedad, deje de preocuparse tanto y viva la vida con esa paz que sobrepasa todo entendimiento que solo Dios nos da, pues solo una cosa es necesaria y es entregar nuestra vida a Cristo, el cual nos ha prometido la vida eterna.

Yo le animo a que usted sea uno(a) más de los millones alrededor del mundo que podemos decir “Yo no tengo problemas, el único que tenía ya Cristo lo resolvió por mi”.  A continuación he escrito una oración guía la cual usted puede repetir y con fe creer que el Señor hará la obra en su vida de aquí en adelante.

“Señor y Padre celestial, aquí estoy ante tu presencia, reconociendo mi necesidad de ti. Hoy más que nunca necesito de ti, necesito de tu perdón y de tu guía. Ahora comprendo que alejado de ti nada puedo hacer y que sin ti espiritualmente muero. Reconozco mis pecados y malas obras. Hoy me entrego a ti así como soy, a ti te entrego hoy mis cargas y mis defectos, yo te abro mi corazón, arrepintiéndome genuinamente de todos mis pecados pidiéndote una nueva vida con la guía de tu Espíritu Santo. Señor Jesús yo creo que tú eres el Señor, creo en tu sacrificio en la cruz, creo que moriste por mis pecados y los del mundo y que resucitaste al tercer día para darnos vida y en abundancia. Declaro que por medio de tu sangre hoy soy limpio de toda culpa y de cualquier condenación. A partir de este momento yo te recibo como mi Señor y Salvador. ¡Amén!”

Que el Señor les mantenga firmes hasta el fin.

Su hermano y amigo en Cristo,

Juan Carlos Sancho

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