¿De palabra o de Corazón?

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He conocido gente que me ha preguntado la razón por la cual en la actualidad siendo la mayoría de nuestros países tolerantes y abiertos al cristianismo y habiendo tanta accesibilidad al evangelio a través de la televisión, radio y medios escritos haya tanta gente que aunque no son ignorantes de la palabra de Dios le huyen al mensaje y tratan de mantenerse lo más apartado posible de los grupos cristianos y buscan no verse públicamente asociados con ellos. Son muchos los que no quieren aceptar el evangelio que se predica en la actualidad y no ven la necesidad de venir a Cristo. Mi humilde y sincera respuesta a criterio personal es que es culpa nuestra, el liderazgo del cristianismo actual no ha hecho lo que ha debido hacer ni ha corregido lo que ha debido corregir.

¿Culpa Nuestra?

La cantidad de cristianos de palabra y no de corazón es innumerable en la actualidad, la cantidad de cristianos ineficaces y de mal testimonio es tal que el no-creyente allá afuera a nuestro alrededor lo que ve es solo un grupo hipócrita de gente que habla mucho de cosas que ni ellos mismos pueden lograr, llenos de mañas, creyenséros, manipuladores de emociones y hacedores de pecado como cualquier otra persona, de forma que no ven nada envidiable en nuestra forma de vida que les motive a llegar a Cristo.

Existen cientos de iglesias que predican sanidad y milagros más nadie es sanado ahí y los milagros no se ven, existen cientos de ministros y lideres que profesan prosperidad y sus finanzas están por el suelo o son mal habidas, muchos consejeros cristianos que le dicen a la gente como vivir más muchos de ellos viven en hogares desechos y tienen más o peores conflictos que la persona a la que intentan ayudar.

Isaías 29:13
“Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado”

¿En qué hemos fallado?

Son muy pocos los que reprenden y señalan estas cosas en estos días, por miedo a perder publico o dinero y sobre todo en la actualidad a nadie le gusta que le digan que lo que hace se llama pecado por lo que el predicador que se dedica a exhortar y a corregir a la gente regularmente no llena iglesias.

Todo lo que oímos generalmente es prosperidad y bendición en los altares últimamente, y no es que la biblia no hable de estas cosas ni que Dios no las de a los que le sirven o que sean malas, lo que pasa es que estas cosas son resultados secundarios que automáticamente vienen al vivir una vida para Dios, pero no fuimos llamados a buscar primeramente estas cosas no es a lo que fue llamada la iglesia a hacer, la iglesia fue comisionada a predicar el evangelio de salvación, a predicar a Jesús y su obra redentora y a hacer discípulos en todas las naciones enseñándoles todas las cosas que Jesús enseñó el cual siempre enfatizó a sus seguidores en muchas ocasiones a poner su mirada en o eterno, en lo espiritual y no en el cuerpo y lo material.

Ya casi no se predica de arrepentimiento, de temor reverente a Dios o de su pronta venida y Dios está cerca.

Muchos en la actualidad han tomado la moda de esperar a algún profeta para que les hable algo nuevo, cuando Dios a diario habla a través de su palabra y no estoy minimizando el don de la profecía el cual es real y tiene su lugar en la iglesia de Dios, sin embargo la profecía no se da a petición de nosotros, sino que es Dios quien la da y la envía a través de alguien escogido cuando lo ve necesario, pero muchos están deseando que algún miembro de la congregación les de “una palabra” para terminar diciéndole a un montón de cosas “amén” como si se tratara de una formula y viven atando y desatando todo muchas veces sin comprender el significado de las escrituras que amparan esta practica, se han dedicado a poner por encima lo que dice el hombre sobre lo que dice Dios, vemos muchos que van a las iglesias a alimentar sus emociones y no sus espíritus, el ir a la iglesia se ha convertido para muchos en un show, en una palabrería y gritería llena de emocionalismo y euforia y llaman a aquel desorden un culto a Dios.

Este video del Pastor David Wilkerson ilustra exactamente lo que hablo  ( http://www.youtube.com/watch?v=m42I2xWxyKU )

¿Quién querrá ser cristiano con semejantes ejemplos?

Romanos 2:24
“Así está escrito: «Por causa de ustedes se blasfema el nombre de Dios entre los gentiles.”

Vivimos un milagro

Yo en estos tiempos estoy más que nunca convencido que vivimos un milagro y que la gente que viene a los caminos de Dios en la actualidad es obra exclusiva del Espíritu de Dios, estoy convencido que la conversión la hace Dios y no el hombre y que la obra del santísimo Espíritu de Dios es tan perfecta, tan grande y como nunca antes activa pues a pesar de todo esto tan grave que está pasando en la iglesia actual la gente aun hoy viene a los pies de Cristo y se salva, el diablo no ha prevalecido contra su pueblo, ese pueblo el cual está ahí en medio del montón, el pueblo que no ha claudicado a pesar de que los otros lo han hecho, que no se ha rendido, que no se ha vendido por dinero, que no le ha dado el gusto al diablo de vencerlos, ese remanente pequeño por el cual el Señor vendrá en su momento, ese grupo el cual vale la sangre de Cristo, ese remanente santo en medio de una iglesia pecadora.

Romanos 11:5
“Y de la misma manera, también ha quedado en el tiempo presente un remanente conforme a la elección de la gracia de Dios.”

De corazón no de palabra

Es por eso que en esta ocasión yo les insto a que ahora más que nunca pongan su mirada en el Señor, seamos creyentes de corazón y no solo de palabra pues si solo hablamos o nos ponemos a mirar lo que está haciendo el de al lado quizás nos desanimemos y caigamos en lo mismo, la responsabilidad es nuestra y la salvación es personal por eso pongamos nuestra mirada en Cristo y no miremos ni a izquierda ni a derecha, aunque el mundo entero se caiga usted sea como el “monte Sion” el cual dice la biblia que no se mueve sino que permanece firme para siempre.

Salmos 125:1
“Los que confían en El Señor son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre”

Los tiempos actuales son malos, son tiempos profetizados desde la antigüedad que llegarían donde la apostasía sería tal que el respeto a Dios se perdería, donde la gente seguiría fabulas y no la verdad, donde el diablo como león rugiente busca a quien devorar, tiempos donde la fe va a escasear y las convicciones de todos serán puestas a prueba, donde a lo bueno le dirán malo y a lo malo bueno.

2 Timoteo 4:3-4
“Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a las fábulas.”

1 Pedro 5:8
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”

Isaías 5:20
!Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

El Evangelio del ejemplo

La evangelización es nuestra responsabilidad, las almas que no conocen a Dios a nuestro alrededor necesitan que se les hable de la verdad, ver sanidad genuina, ver prosperidad genuina, ver milagros reales, la gente necesita ver el ejemplo, nuestra familia necesita ver el ejemplo, nuestros amigos necesitan ver el ejemplo, el cristiano de palabra no es más que un cristiano hipócrita el cual no es mejor que un pecador sincero. Lo que necesitamos ser es Cristianos de corazón, gente que con nuestra vida y testimonio ganemos almas casi sin necesidad de hablar y que la gente se acerque a nosotros y nos diga que ellos quieren vivir como nosotros vivimos y conocer a ese Cristo del cual hablamos.

Este es un mensaje para examinar que clase de cristianos somos, de palabra o de corazón, examinar si hemos sido puente de bendición para que otros lleguen a los pies de Cristo o si quizás lastimosamente hemos sido tropiezo para que otros al ver nuestra hipocresía y mal testimonio se hayan apartado o decidido no venir a Cristo.

Dicen que el único pecado que no se perdona es el pecado que no se confiesa a Dios, todo aquel que confiesa su pecado ante el Señor y reconoce de donde ha caído con corazón arrepentido, Dios es fiel y verdadero para levantarlo, restaurarlo y perdonarlo.

1 Juan 2
¨Mis queridos hijos, les escribo estas cosas para que no pequen. Pero si alguno peca, tenemos ante el Padre a un abogado, a Jesucristo, el Justo.¨

El mundo por más positivo que veamos todo no se va a arreglar, la biblia nos dice que todo ira de mal en peor hasta que el Señor se manifieste y haga justicia. El estado deplorable de la iglesia actual es el resultado de la infiltración del mundo y sus costumbres a través de los años e irá de mal en peor pero a pesar de todo esto para Dios usted y yo somos parte de su iglesia universal, no de un grupo especifico ni de cuatro paredes o un dogma en particular, usted y yo si bien es cierto quizás somos parte de alguna iglesia o denominación cristiana en particular acá en la tierra, en el cielo somos más que eso espiritualmente, somos un pueblo escogido, una nación santa por la cual Cristo murió y derramo su sangre, así que sin mirar atrás y sin desanimarnos por lo que ocurre en el mundo levantémonos y en el nombre de Jesús seamos luz en medio de un mundo de tinieblas.

1 Pedro 2:9
“Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.”

Su hermano y amigo en Cristo,

Juan C. Sancho

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