¿Porqué sufrimos a veces?

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Antes de la gloriosa resurrección del Señor Jesucristo, la Biblia nos habla de que incluso él tuvo un corto periodo de sufrimiento. Amigos(as) si bien es cierto que los hijos de Dios estamos llamados a ser bendecidos y a gozar de las bondades y las misericordias del Señor no debemos de cegarnos ante corrientes modernas de espiritualidad en las que todo es prosperidad, salud y bendición.

Esperando ser claro en esto quisiera enfatizar en esta verdad y es que Dios desea lo mejor para nosotros, es su propósito y su intención

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice EL SEÑOR, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. (Jeremías 29:11 (RV 1960))

Amigos(as) un hecho que no debemos olvidar es que como seres humanos aún estamos en este mundo en un cuerpo de carne y hueso que se deteriora, envejece, se deprime, se cansa, se aflige y enferma por lo tanto hay que aceptar la realidad innegable de nuestro estado humano y este es que como seres vivos morimos al igual que sufrimos y pasamos momentos difíciles y el reconocer esto no es falta de fe ni mucho menos anti-bíblico pues Dios conoce nuestras aflicciones.

Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos… (Apocalipsis 2:2)
Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza… (Apocalipsis 2:9)

Hay dolor, enfermedad y sufrimiento en el mundo y sobre todos en algún momento llueve un poco en esta vida, más ciertamente el Señor esta en control, por ninguna razón debemos dudar aun en el peor momento de nuestras vidas que algo esta pasando sin que Dios no se haya enterado. El Señor Jesús antes de partir dijo:

En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. (Juan 16:33)

Así que cualquiera que nos diga que en este mundo no vamos a sufrir o padecer perdidas, enfermedades o aflicciones está mintiendo, por más positiva y bien intencionada que sea su retórica o lindo que suene es mentira y anti-bíblico pues en el mundo tendremos aflicción por que somos humanos y vivimos en un mundo físico, pero al mismo tiempo tenemos la victoria sobre todas estas situaciones en Cristo Jesús.

La verdad es que ninguno de nosotros quiere sufrir ni ser herido o padecer enfermedades o persecución ya sea física o psicológica. Queremos ser librados de la prueba sin sufrir dolor, queremos un milagro instantáneo o que algo sobrenatural suceda. “Hazlo ahora Señor”, oramos esperando que nos libere sobrenaturalmente y usualmente dependiendo de nuestra formación espiritual tendemos a culpar a los demonios de nuestros problemas, al diablo mismo o a una opresión espiritual especifica, sin embargo la enfermedad y las situaciones adversas pueden tener muchas fuentes de procedencia empezando con nosotros pues la biblia dice que por el pecado del hombre entro la muerte al mundo.

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. (Romanos 5:12)

Sea cual sea el origen de nuestra aflicción tendemos a buscar a personas que puedan solucionar la causa de nuestra aflicción para que podamos continuar nuestro camino sin dolor o sufrimiento e incluso buscamos motivos o culpables incluyendo a Dios más nunca atribuimos que el problema sea nuestro y esto no debe ser así.

Amigo(a) sea cual sea el origen de tu situación en Cristo Jesús tienen solución más hay que entender que existe tribulación que Dios permite para el crecimiento espiritual y personal de la persona. No recuerdo uno solo de los grandes hombres de la Biblia que Dios amó y estimó en gran manera como Moisés, Abraham, David, Elías, Pablo, Pedro… que no tuvieran su tiempo de aflicción o enfermedad o angustia y al final Dios les reveló su propósito y les dio la victoria.

También hay un tipo de tribulación auto-infligida que nosotros mismos atraemos a nuestra vidas por tomar malas decisiones a como también existe la tribulación en nuestras vidas por opresión demoniaca real que desea destruirnos, pero repito en todas hay solución en Cristo Jesús.

Se que deseamos fervientemente detener cualquier situación para no sufrir, no llorar, no padecer, pero la verdad es que la madurez, la fortaleza y la sabiduría en nuestras vidas no siempre llegan sin costo alguno.

Entonces ¿Quiere decir esto que vamos a pasar sufriendo toda una vida? No, lo que quiere decir es que la aflicción y las dificultades son parte de la vida humana y que no debemos extrañar el hecho de que pasen, nadie en esta tierra tiene un pase especial para evitar estas cosas y a todos nos llega a suceder algo que sacude nuestra comodidad en algún momento de nuestra vida, cristiano o no.

Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo; (1 Pedro 4:12)

Es verdad que es difícil para todos nosotros entender como trabaja El Señor sobre todo en cuestiones como la muerte de un ser querido o una enfermedad grave, son estas cosas en las que uno tiende a mal interpretar el proceder de Dios, pero a pesar de esto en su soberanía Dios nos ama y no trabaja con motivaciones extrañas, ni se complace en el sufrimiento y padecimiento nuestro, pero como un padre justo que debe disciplinar a sus hijos aun cuando estos lloren y pataleen Él en su amor permite cosas cuando debe permitirlas con el fin de llevar a cabo un plan perfecto en nuestra vidas.

Hay que recordar que el mundo no gira alrededor nuestro y aunque Dios se fija y trata con los detalles pequeños de nuestra vida, Él trabaja en conjunto un plan perfecto para el mundo en el que tu situación y la mía tienen su razón de ser.

Es verdad que muchas veces nos desesperamos y creamos que nuestra situación se prolonga por mucho tiempo y no vemos solución ni esperanza más no siempre es de noche y no siempre es de día, todo tiene su tiempo en esta vida incluso los malos ratos. El Señor en la biblia nos conforta al decirnos:

Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría. (Salmos 30:5)

Todo pasa en su momento, de una u otra manera. Dios resuelve toda situación tanto la tuya como la mía, aun cuando la solución no sea la que tu y yo queremos o en el momento en el que la queremos. Dios sabe cosas que tú y yo no sabemos y sea cual sea la decisión que Él tome va a ser la mejor siempre. Quizás el Señor no nos evitará el sufrimiento, ni la perdida, ni el llanto y aunque no entendemos el porqué de muchas cosas que El Señor permite, Dios es bueno, es fiel, y poderoso para liberarte de cualquier mal, por lo que no se trata de lo que Él puede o no puede hacer, pues para Él todo es posible.

Estoy plenamente convencido de que Él responderá en su tiempo de la mejor manera a nuestras peticiones. El amor de Dios es algo inmenso e incomprensible. Si Dios nos librara milagrosamente de cada batalla sin dolor o sufrimiento y nos evitara todos nuestros problemas y tentaciones; no habría aprendizaje, ni crecimiento espiritual, ni recompensa.

Dios ayuda al que le pide ayuda, corrige al hijo que ama, reprende sus malas acciones, pule sus imperfecciones, trata con sus sentimientos y le fortalece en la batalla y todo esto basado en nuestra decisión de permitirle habitar en nuestro corazón y trabajar en nuestra vida. Dios no se impone en nadie, ni siquiera obliga a las personas a creer en Él, es una decisión nuestra dejarle trabajar en nuestra vida, y al nosotros permitir que Él venga y actúe en nuestras vidas debemos dejarle hacer su trabajo, aceptando que lo que sea que Él decida para mejorar nuestra vida será lo mejor y será para bien pues:

Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. (Romanos 8:28)

Algo que a muchos no les gusta escuchar es que a Dios si bien es cierto le interesan tus necesidades primeramente le interesa tu alma antes que cualquier cosa material que tu necesites, a Él le interesa que tú no te pierdas ni vayas al infierno. El problema radica en que muchas veces en nuestras aflicciones oramos y pedimos mal, pedimos por dinero para pagar deudas, por sanidad de un ser querido o propia, por prosperidad en nuestros negocios lo cual no esta mal pues son cosas por las que se debe pedir pero muchas veces antes que estas cosas esta nuestra alma que necesita ser tratada primero y rara vez venimos ante Dios con un corazón arrepentido y necesitado de Él, el cual necesita ser cambiado antes de ser prosperados en lo material y Dios es un Dios de orden y va por partes.

Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites (Santiago 4:3)

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mateo 6:33)

Es por eso que debemos analizar cual es nuestra condición y también pedir en oración dirección y respuestas sobre lo que Dios nos está enseñando de esa situación difícil pues siempre hay un propósito, con Dios no existe el azar, ni buena o mala suerte.

Entonces ¿Es posible que en la voluntad de Dios Él permita que sus hijos padezcan dolor, sufrimientos e incluso que mueran? La realidad es que si, y aunque no suene agradable la verdad es otra pues la Biblia nos dice

De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador y hagan el bien (1 Pedro 4:19)

Pero ¿Para qué? o ¿Por qué? La Biblia nos dice:

Pero el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca (1 Pedro 5:10)

Recuerde siempre que Dios nos pule y nos educa, nos instruye y nos prepara para nuestro encuentro con Él.

¿Cómo estas tu HOY con Él? Si aun no has entablado una relación con el Señor te insto a que lo hagas hoy, visita este link: Hoy estu día.

Mi amigo(a) este tipo de mensajes es de los que rara vez se predican por su fuerte y sincero contenido, pues todos queremos oír siempre buenas noticias y mensajes suaves o motivadores, pero la verdad es que nuestra esperanza y motivación es Dios mismo, el cual trabaja en nosotros día a día para una gloria incorruptible.

Todas tus peticiones y situaciones no le son ajenas a Dios, Él las conoce todas y le importan, sin embargo debemos entender cual es la prioridad de Dios en nuestra vidas, antes de tus deudas, tus enfermedades, tus empresas y tus planes personales está tu vida espiritual y es en esa dirección en la que debemos hacer nuestras oraciones. PRIMERO entregando nuestra vida al Señor, buscando su guía y su paz antes de la comodidad y la prosperidad, y Él se encargará del resto, pues lo ha prometido y Él es fiel y su palabra no falla.

El Señor, él es nuestro Dios; Sus juicios están en toda la tierra. El hace memoria de su pacto perpetuamente, Y de la palabra que él mandó para mil generaciones; (1 Crónicas 16:14-15)

Su amigo y hermano en Cristo,

Juan Carlos Sancho

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